La DIAN publicó un instructivo para orientar a los contribuyentes...
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Cómo funciona la periodicidad del IVA en Colombia
Uno de los aspectos que más dudas genera entre empresarios y emprendedores es la periodicidad con la que debe declararse y pagarse el Impuesto sobre las Ventas (IVA). En efecto, aunque todos los responsables del gravamen deben cumplir con este deber formal, no todos lo hacen con la misma frecuencia ni en los mismos calendarios.
Por esta razón, resulta indispensable comprender en qué consiste la periodicidad del IVA, cómo se determina formalmente y qué reglas aplican para cada tipo de contribuyente.
¿Qué es la periodicidad del IVA y cómo se clasifica?
En términos generales, la periodicidad corresponde al rango de tiempo que toma la DIAN como referencia para que un responsable presente y liquide su declaración de IVA.
En otras palabras, este mecanismo define cada cuánto tiempo el contribuyente debe informar las operaciones gravadas, el IVA generado, los impuestos descontables y el saldo a pagar o a favor resultante.
Por consiguiente, y según las directrices del artículo 600 del Estatuto Tributario, la declaración puede presentarse en tres modalidades:
Bimestral: Cada dos meses.
Cuatrimestral: Cada cuatro meses.
Anual: Aplicable a regímenes especiales.
¿Por qué varían los plazos entre contribuyentes?
Fundamentalmente, la legislación busca que los contribuyentes con mayores volúmenes de facturación reporten el tributo con mayor rapidez. Por el contrario, procura que aquellos con menor nivel de operaciones enfrenten una carga administrativa reducida.
De este modo, la periodicidad oficial se fija tomando como parámetro los ingresos brutos fiscales percibidos al 31 de diciembre del año gravable inmediatamente anterior.
Requisitos para la declaración bimestral de IVA
En primer lugar, deben declarar y pagar IVA de manera bimestral todos los responsables cuyos ingresos brutos del año previo sean iguales o superiores a 92.000 UVT. Para el año 2026, tomando la UVT vigente, este tope supera los $4.600 millones de pesos colombianos.
Por lo tanto, los seis periodos bimestrales del año quedan estructurados así:
Enero – febrero
Marzo – abril
Mayo – junio
Julio – agosto
Septiembre – octubre
Noviembre – diciembre
Condiciones para la declaración cuatrimestral
Por otra parte, deben declarar de forma cuatrimestral aquellos responsables cuyos ingresos brutos al cierre del año anterior se ubiquen por debajo de las 92.000 UVT.
Como consecuencia de este esquema, el número de obligaciones se simplifica en tres periodos durante el año fiscal:
Enero – abril
Mayo – agosto
Septiembre – diciembre
¿Qué ocurre cuando una empresa inicia actividades?
Una de las dudas más recurrentes surge cuando una persona natural o jurídica se registra por primera vez como responsable del impuesto.
En estos casos, debido a que no existe un histórico de ingresos brutos del año previo para evaluar el tope, el Estatuto Tributario dispone que el nuevo contribuyente debe iniciar declarando de forma obligatoriamente bimestral.
Posteriormente, al cierre del respectivo año gravable y una vez consolidados los ingresos reales, la entidad evaluará si continúa en el esquema bimestral o si puede trasladarse al calendario cuatrimestral.
¿Existe una declaración anual de IVA?
Adicionalmente, existe un tratamiento especial para los inscritos en el Régimen Simple de Tributación (RST) que sean responsables de IVA por su actividad comercial.
En estos escenarios, la declaración de IVA se presenta de manera consolidada y anual. No obstante, esto no significa que el tributo se liquide en un solo pago al final del año; por el contrario, los contribuyentes deben transferir anticipos periódicos bimestrales a través del recibo electrónico del SIMPLE y, finalmente, formalizar la declaración anual dentro de las fechas fijadas por la DIAN.
Sin duda, este modelo preferencial busca optimizar el recaudo tributario y minimizar los costos de cumplimiento para las micro y pequeñas empresas.
Claves para una correcta clasificación ante la DIAN
En conclusión, la correcta identificación de la periodicidad del IVA es un pilar determinante para evitar contingencias y sanciones tributarias. Por ello, es imperativo que cada negocio revise sus ingresos brutos acumulados y ajuste oportunamente su calendario de vencimientos, garantizando que sus declaraciones se presenten de manera válida y sin inconsistencias ante la administración de impuestos.